Artículo del portavoz de Ciudadanos (Cs) en el Ayuntamiento de Vila-real, Domingo Vicent. Publicado en El Periódico Mediterráneo 1/02/2017

 

A medida que nos acercamos al ecuador de la legislatura se empiezan a poner las cartas sobre la mesa. Cada vez son más visibles las consecuencias de los pactos aventurados y de la política de la improvisación. Los ataques gratuitos se suceden como forma de tapar unas vergüenzas cada vez más evidentes. Y la descarada estrategia del cálculo electoral asoma sin ningún estupor.

Mientras el Gobierno juega al despiste con anuncios de compras de nuevos inmuebles, los vecinos esperan noticias sobre promesas como el Campió Llorens. Benlloch se mostró en el último pleno más preocupado por no incomodar a los propietarios del terreno donde pretende ubicarlo que por la preocupación de los vecinos.

Y otro tanto con Torrehermosa, ningún compromiso ni ninguna intención de exigir su construcción para 2018, tal como Cs solicitaba. Como excusa un estudio de obligado cumplimiento acordado por los grupos en Les Corts, para valorar su estructura y funcionamiento, y no para determinar si se lleva adelante o no. Sin duda veremos sendas inauguraciones a escasas semanas de elecciones, tiempo al tiempo.

Si el cálculo electoral nos pone en stand by para unas cosas, los pactos dejan nefastas consecuencias por el camino. El Gobierno de las Personas decidió precipitadamente y sin consenso poner patas arriba el modelo educativo lingüístico. Prisas por imponer su punto de vista, con un burdo intento de manipular las decisiones de los centros y de las familias, premiando con más horas en inglés a quienes comulguen con la doctrina Marzà. Con su obstinación van a crear valencianos de primera y de segunda, van a obligar a algunos padres a pagar dos veces por lo mismo, en impuestos y en academias, potenciando la desigualdad que tanto critican.

El desconcierto en los socialistas es más evidente cada día. Por una parte, quieren ganar protagonismo en su papel de oposición quitándole las propuestas a los podemitas, como la de la renta mínima, sin saber cómo la pagarán si no es subiendo impuestos como en Vila-real o con recortes en Sanidad y Educación y por otro, acercarse a  Compromís aprovechando la visión plurinacional de Pedro Sánchez.

domingo vicent